Arquitecta de formación, ha dedicado buena parte de su trayectoria profesional al diseño y la planificación de servicios básicos para estructuras residenciales y espacios de acogida, ámbitos en los que la arquitectura se pone al servicio de la vida cotidiana y de sus necesidades más esenciales.

Su trabajo se ha desarrollado también en diálogo con centros de formación profesional del sector hotelero y con asociaciones orientadas a la promoción de la mujer, un campo en el que convergen algunas de sus principales preocupaciones: la casa, el cuidado, la hospitalidad y la dignidad de lo doméstico.

Es autora de Poesía y prosa doméstica (Rotundo, 1991) y colabora habitualmente con la revista digital de la editorial Hevelius.