Franco Nembrini y la gran aventura de vivir

¿Cómo hablar hoy de Dios sin que suene a moralina o a melancolía? ¿Cómo invitar a los jóvenes a vivir apasionadamente sin caer en el hedonismo o la desesperanza? El profesor y divulgador italiano Franco Nembrini tiene una respuesta insólita, pero profundamente eficaz: la literatura como camino hacia Cristo.

Su libro ¿Qué hay de alegre en ese maldito país?, publicado por Ediciones Cristiandad, recoge tres ciclos de conferencias cuaresmales impartidas en la basílica de San Juan de Letrán de Roma entre 2021 y 2023, a petición del cardenal Angelo De Donatis. Lejos de ser una exégesis académica, Nembrini convierte obras como Miguel Mañara de Milosz, Los novios de Manzoni o los Cantos de Leopardi en puntos de partida para un diálogo directo, apasionado y existencial sobre el deseo humano, el dolor, el amor, la vocación y el destino eterno.

La gran pregunta: ¿Qué hacemos aquí?
Desde la primera conferencia –centrada en el personaje de Miguel Mañara– Nembrini lanza una provocación radical: ¿qué gana el hombre que lo tiene todo pero no tiene el corazón lleno? Miguel, seductor cínico, llega a reconocer que ha vivido todos los placeres posibles, pero no ha encontrado la alegría. “He perdido a Satanás y no he alcanzado a Dios”, confiesa. Solo el encuentro con Jerónima –una joven que ama con libertad y pureza– le abre una nueva vida. Pero también un nuevo dolor, porque ella muere joven, y su ausencia se convierte en camino de santidad para Miguel.

Leopardi, Manzoni y la nostalgia de Dios
Nembrini muestra cómo Manzoni –con personajes como el caballero anónimo o don Abundio– retrata la lucha interior entre el miedo y la confianza en la Providencia. El hombre moderno, aunque no crea, intuye que está hecho para más, y la literatura es capaz de activar esa intuición dormida.

Lo mismo ocurre con Leopardi, cuya poética nace del deseo infinito y del dolor de no encontrar su objeto. Pero Nembrini lo lee desde la amistad que faltó, desde esa “amistad suficiente” que –según don Giussani– podría haberle ayudado a descubrir en el cristianismo la respuesta a sus preguntas más hondas.

Un nuevo humanismo cristiano
Como afirma el propio Nembrini en su discurso de aceptación del Premio Internacional de Cultura Católica (2022), su trabajo no es el de un intelectual de cátedra, sino el de un padre, maestro y testigo. Su amor por los textos literarios nace del impacto que han tenido en su vida: en su matrimonio, en su vocación de profesor, en su fe.

Y es ese impacto lo que transmite con autenticidad. “Solo se puede enseñar lo que a uno le hace llorar”, dice. Por eso sus clases (y sus libros) no ofrecen respuestas prefabricadas, sino una provocación afectiva, racional y estética, que permite a cada lector encontrarse con sus propias heridas y con la promesa de redención que encierra la belleza.

La vida cristiana como pasión por lo real
Este libro no es solo una guía literaria. Es una invitación a vivir apasionadamente la vida, con todo lo que ella conlleva: deseo, alegría, dolor, fracaso, perdón. Lejos de una espiritualidad desencarnada, Nembrini propone un cristianismo encarnado, que se atreve a mirar de frente las heridas del mundo y a seguir apostando por la misericordia, la verdad y la esperanza.

¿Qué hay de alegre en ese maldito país? es una lectura que reencanta, que sacude, que interpela. Y que devuelve a la fe su fuerza original: no como ideología ni como consuelo barato, sino como respuesta viva y razonable a las preguntas más radicales del corazón humano.

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