La metáfora viva

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SKU: ISBN: 978-84-7057-440-5 Categoría: Etiquetas: ,

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El estudio del lenguaje es un modo privilegiado para descubrir cómo la capacidad de conocimiento del hombre está íntimamente unida a su creatividad y nos revela una verdad íntima del hombre. Este es el objetivo de este libro, uno de los estudios más completos de su autor , Paul Ricoeur, uno de los mayores especialistas mundiales de la conexión entre hermenéutica del lenguaje y antropología.

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sobre el autor

Ricoeur, Paul

Ricoeur, Paul

Paul Ricoeur (Valence,1913-Châtenay- Malabry,2005) Filósofo y antropólogo francés conocido por su intento de combinar la descripción fenomenológica con la interpretación hermenéutica. Los primeros años de Ricœur estuvieron marcados por dos hechos principales. El primero fue que nació en una devota familia protestante, convirtiéndose así en miembro de una minoría religiosa en la católica Francia. El segundo, que su padre murió durante la Primera Guerra Mundial, cuando Ricœur tenía solamente dos años de edad. Como consecuencia, fue educado por su tía en Rennes con una pequeña pensión asignada por su condición de huérfano de guerra. Ricœur era un muchacho intelectualmente precoz y amante de los libros, cuya inclinación hacia el estudio fue incentivada por el énfasis de su familia protestante sobre el estudio de la Biblia. En 1933 Ricœur se licenció por la Universidad de Rennes y en 1934 comenzó sus estudios de filosofía en la Sorbona, donde fue influido por Gabriel Marcel. En 1935 se licenció en Filosofía. Tras la guerra Ricœur obtuvo una plaza en la Universidad de Estrasburgo (1948-1956), donde publicó extensamente. En 1950 obtuvo el doctorado. Como fruto de sus trabajos académicos, Ricœur se ganó una reputación de experto en fenomenología, convirtiéndose en tremendamente popular en la Francia de los años de la posguerra. En 1956 Ricœur consiguió la cátedra de Filosofía General en la Sorbona. Este puesto marcó el ascenso de Ricœur como uno de los más prominentes filósofos de Francia. Durante esta época escribió Freud y Filosofía y El simbolismo del mal, que cimentaron su reputación. De 1965 a 1970 Ricœur ocupó un puesto en la recientemente fundada Universidad de Nanterre. Además de su interés por la fenomenología Husserliana, fue precursor de la corriente interpretativa de principios de la década de los 70. La hermenéutica, como lo llamará después, será la gran tendencia de Ricouer, de gran influencia para autores como C. Geertz y J. Thomson. Junto a otros autores como Gadamer promovió una tensión en la filosofía que sigue siendo tema de discusiones académicas. En el punto más bajo de su popularidad y desencantado de su vida en Francia, en 1970 Ricœur se trasladó a la Universidad de Chicago donde permanecería hasta 1985. Gracias a este cambio Ricœur se familiarizó con la filosofía americana y las ciencias sociales, convirtiéndose en uno de los pocos pensadores igualmente cómodos con el mundo intelectual de habla francesa, alemana e inglesa. El resultado fueron dos de los más importantes y duraderos trabajos de Ricœur: La metáfora viva y su obra en tres volúmenes Tiempo y Narración. Con Tiempo y Narración Ricœur volvió a Francia como un intelectual estrella. En el año 2003 recibió el Premio Pablo VI y el año siguiente, el 29 de noviembre de 2004, fue galardonado con el segundo premio John W. Kluge por toda una vida de logros en Humanidades.